Finlandia – Verano 2008

 

Antes de hacer este viaje lo preparé a conciencia, y la verdad es que encontré pocas sorpresas, por lo que me limitaré a contar algunas curiosidades que si podrían ser de interés, y te pueden ahorrar tiempo de búsqueda o darte ideas nuevas

 

Finlandia es agua y naturaleza, puedes olvidarte de las ciudades, pues son parecidas a cualquier otra ciudad nórdica, agradables y poco más.

Lo normal es alquilar una cabaña a través de las múltiples páginas que hay en internet y salvo que no seas nada exigente será mejor que no busques gangas. Yo alquilé una en la orilla de un precioso lago, un sitio encantador, pero la cabaña era una chabola y estaba sucísima. Acabé yéndome a un hotel rural a media hora de distancia y volviendo a diario a la zona

 

Y si te cansas de tanta naturaleza, puedes probar un poco de ciudad, pero a lo grande. Un intercity te puede acercar a San Petersburgo.

 

Yo me alojaba en la Carelia finlandesa, muy cerca de la frontera, así que me planté tempranito en la última estación de Finlandia y dejé el coche de alquiler en el aparcamiento, con la seguridad de encontrarlo a la vuelta. En dos horas de viaje estaba en San Petersburgo

 

Estuve tres días (dos noches) en San Petersburgo y fue un buen cambio de aires. El billete del tren lo compré en Helsinki  y el resto lo llevé todo arreglado desde España, las visas para Rusia y el hotel y excursiones en Rusia. Me recogieron en la estación y me llevaron a las visitas con guía en español

 

Y nada más, acabo recomendando este viaje, para el que podréis encontrar información actualizada en la web