Noruega y sus fiordos

 

He estado en Noruega en tres ocasiones -1987, 1994 y 2010.- y he sido testigo de los grandes cambios acaecidos en el país y muy especialmente en sus infraestructuras. Mis dos primeros viajes fueron en coche desde España, y me harté de kilómetros, carreteras imposibles y cruces de fiordos. MI último viaje ha sido en avión para seguidamente tomar un  crucero.

 

Son dos visiones radicalmente distintas, pero puestos a elegir, creo que me inclino por la primera, pero con variantes, es decir volar a Noruega y alquilar un coche allí (que es mucho más económico que ir por carretera con tu propio vehículo). La gran ventaja del crucero es que se trata de un hotel que viaja contigo, es cómodo, descansado y caro (salvo que quieras ir en un camarote interior), sin embargo en Noruega es muy fácil encontrar alojamiento, planificando bien el viaje.

 

Puedes ir cómodamente a hoteles en las ciudades que jalonan el país, lo cual te restringe algo los itinerarios o alojarte en hitters en los numerosos campings situados en los lugares más pintorescos. Se trata de pequeños bungalows, que siempre cuentan con un mínimo de cuatro plazas (en literas) mininevera y cocinita, pero que pueden llegar a tener  hasta un aseo completo privado. Naturalmente nunca falta el aseo comunitario del camping

 

Personalmente recomendaría un mix, buscar hoteles cuando te convengan a tu itinerario y recurrir a las hitters los días restantes. Esto te permitirá recorrer el país aprovechando los nuevos túneles que te permiten ahorrar tiempo o seguir las antiguas carreteras que te permiten disfrutar de un paisaje incomparable con muy poco tráfico. Se da la paradoja que cuando bajas del crucero, las excursiones consisten en circular por esas carreteras en un autobús, con unos horarios apretados y siempre a toque de silbato, vamos que el barco es cómodo, mientras estás a bordo viendo el paisaje, pero cuando desembarcas es mucho mejor el coche. Además sigue siendo muy frecuente el cruzar los fiordos en un ferry, lo que te permite disfrutar con bastante frecuencia de lo mejor que te da el crucero, que es sentarte en una butaca viendo como el paisaje se despliega ante tus ojos. Son trayectos que siempre duran entre 20 y 40 minutos lo que te da tiempo para subir a cubierta y relajarte

 

También encontrarás excursiones en ferry o en hidrofoil al fondo de los fiordos, muy similares a las que hace el crucero, y muchas veces puedes llevar contigo el coche para no tener que volver al mismo punto de partida.

 

De todos modos, la experiencia de relajarse en cubierta de un crucero, viendo desfilar el paisaje es algo único, y a pesar de que son verdaderas ciudades flotantes siempre puedes encontrar un rincón donde no te llegue el bullicio.

 

Un último consejo. Lo mejor es reservar con antelación, eso es de cajón, pero lo que no es tan obvio es que según la web donde hagas la reserva el precio puede variar. Yo me ahorré un 25% por reservar en una web de EEUU, en lugar de hacerlo en la web oficial de la compañía. Eso si me tuve que cambiar de mesa pues me sentaron con mis presuntos compatriotas y a todos los efectos me pasé el viaje siendo yankee

 

La web está llena de foros con consejos para cruceristas, lo mejor es consultarlos antes de decidirte, seguro que alguien ha hecho el mismo viaje, y sobre Noruega la información es sobreabundante