La Costa amalfitana, y las zonas arqueológicas de Pompeia y Paestum forman un conjunto de lugares de imprescindible visita y relativamente cercanos entre sí, sin embargo las comunicaciones son francamente malas, por lo que es fundamental hacer un buen plan de viaje, lo cual empieza por alquilar un cochecito (muy importante con seguro a todo riesgo o algún plan que te cubra las franquicias como http://www.insurance4carhire.com/ )           

 

Lo segundo será elegir los puntos de alojamiento que te condicionarán el viaje y te pueden ahorrar muchas horas de coche. Las carreteras son aceptables pero estrechas, con pocas posibilidades de adelantar (aunque eso no les preocupa a los italianos, para quienes la línea continua es un mero adorno de la carretera) y el tráfico es denso a muy denso ¡¡¡en Marzo!!!...no quiero imaginarlo en verano. El resultado es que se tarda demasiado tiempo en hacer pocos kilómetros, y deberíamos evitar los recorridos de ida y vuelta . Es prodigioso el olfato que tienen para  adelantar, no dejan pasar una. No te extrañe, si cuando paras en un paso de cebra para permitir el cruce de un anciano, alguien aprovecha para adelantarte, sin que el susodicho anciano parezca extrañarse

 

Un inciso, antes de elegir hotel, elige fechas, la temporada empieza en Semana Santa. Si vas la semana anterior como hice yo, encontrarás todo más asequible, y sin grandes aglomeraciones, pero la mitad de hoteles, restaurantes, comercios, etc, estarán cerrados. Si quieres naturaleza, eso será un aliciente no un problema, pero si buscas la marcha (Capri, Positano, etc) sería un problema.

 

Hay un factor que si anima a elegir la temporada alta y es la posibilidad de recorrer la costa en cualquiera de los barquitos que te llevan a-y alrededor de Capri desde los puertos del Sur de la península, y que no salen fuera de temporada. Por el contrario esas son las peores fechas para visitar Pompeia, donde el calor y la gente te pueden llevar rápidamente a odiar las ruinas para toda la vida

  

Un resumen de los lugares que debería incluir el viaje es:

 

-          Paestum  al sur de Salerno (puede ser el gran desconocido de esta zona, pero no se puede pasar de largo. Se trata de varios templos griegos, en buen estado de conservación y que no han sido alterados por la mano del hombre desde Carlos III de España, que ordenó documentarlos. Te puedes informar en   http://www.paestum.de/es/paestum.htm     , aunque no me gusta repetir lo que hay en otras webs, adjunto una foto para animarte a visitar la página

 

-          Pompeya – Herculano y el Vesubio al sur de Nápoles, es decir en el otro extremo.

 

-          Península sorrentina:

§         de sudoeste a nordeste:  Capri, Positano, Amalfi y Ravello

 

Yo elegí alojarme en Amalfi y luego cerca de Salerno pero en la costa Sur. Entre Paestum y Amalfi hay cerca de dos horas (30 minutos de carretera, 20 de autopista, 10 de travesía urbana y una hora de carretera de montaña. Yo fui y volví en el  día, pero no lo aconsejo. Cerca de Paestum hay buenos hoteles y la comunicación con el aeropuerto de Nápoles es buena, por lo que creo que lo mejor es poner la visita el primero o el último día.

 

-          Con Pompeia pasa algo parecido, está aun más cerca del aeropuerto y muy lejos de la costa. Tambien hay hoteles, pero la zona es muy fea. Puede valer la pena el esfuerzo de ir desde la zona de Sorrento, a una hora larga de coche, que es el único punto de embarque para Capri fuera de la temporada

 

La visita a Pompeia es extenuante pues te lleva un día completo, a poco que pares a descansar y comer algo, lo que es indispensable. Obviamente al terminar decides pasar de Ercolano, pensando que es más de lo mismo y no es así, pues Ercolano es una villa pesquera situada en la antigua playa, mucho más pequeña y mucho mejor conservada que Pompeia (Si vas ya te explicarán a que se debe, y si no lo puedes leer en la web o en cualquier guía). Una buena idea seria dedicar un día a Pompeia, y otro a Ercolano y la subida al Vesubio que se puede hacer sin cansarse, aunque puede resultar pelín larga

 

-          Península sorrentina:

Aunque hay una decena de villas encantadoras, las más importantes y por tanto donde merece la pena alojarse son  Positano, Amalfi y Ravello y la isla de Capri

 

De Amalfi a Positano hay 40 minutos de carretera de media montaña – Amalfi tiene mucho más interés como ciudad, pero Positano es más simpática con buen ambiente (el mejor de la costa amalfitana) mucha gente y tiendas por doquier

 

No es exacto que en Positano se haya prohibido la circulación de coches, lo que pasa es que no hay calles. La carretera se bifurca en las entradas al pueblo. La del Norte circunvala la población y es de sentido único hacia el Oeste, la otra atraviesa el casco urbano en sentido contrario, es por tanto el único medio de entrar y arranca en el punto más elevado del pueblo y al Oeste del mismo, para descender hasta  cerca de la playa y luego volver a ascender en dirección Amalfi 

 

De Positano a Piano de Sorrento, antes de cruzar al norte de la península hay otros 20 minutos y para terminar, de Piano de Sorrento al Puerto de Sorrento hay de 30 a 60 minutos según el tráfico, pues más de la mitad es travesía urbana. Puedes ver las ubicaciones en este mapa

 

Entre Amalfi y Positano está Conca dei Marini, con la gruta esmeralda, que debe visitarse, aunque solo sea por ser comparable a la gruta azul de Capri y de un acceso mucho más sencillo, también Praiano y Furore con muchas calitas de casi imposible acceso

 

El tema del acceso se complica especialmente porque la carretera no tiene arcenes y los coches aparcan donde pueden, y cuando llegas tú es absolutamente imposible parar el coche (ir a pie, que sería lo ideal para disfrutar del paisaje, es una pequeña aventura). Está claro que lo mejor es conocer a alguien que te lleve en barco, o alquilar uno, pero eso solo es posible a partir de Abril

 

Ravello está cerca de Amalfi, pero la carretera es de alta montaña y se necesita una media hora – No se pueden dejar de visitar Villa Cimbrone y Villa Rafolo – Vamos que si llegas tarde vale la pena volver al día siguiente como tuve que hacer yo. También es una villa peatonal (no peatonalizada, sino que no tiene calles, solo escaleras) y colgado sobre unos precipicios que cortan el hipo, aunque al principio es difícil darte cuenta, ya que hay unas villas inmensas, absolutamente valladas que impiden acercarse a los mismos, salvo pago previo de la entrada. Dentro hay jardines, construcciones curiosas, pero no excepcionales, pero por lo que se paga es por las vistas, y vale la pena